Acto por héroes y heroínas: Crónica de un hito

Miles, en el Caupolicán, homenajearon a más de 500 comunistas víctimas de la dictadura.

El Teatro Caupolicán se llenó. Más de 5 mil almas reunidas en un acto para homenajear a los más de quinientos héroes y heroínas comunistas que cayeron en la lucha contra la tiranía. Sus familiares, convocados por el Partido Comunista (PC), recibieron la más alta distinción de la colectividad, la medalla Luis Emilio Recabarren.

Hondearon las banderas de Chile, del PC, de las Juventudes Comunistas, los cantos populares y las consignas recordando a los caídos y reivindicando la lucha contra la dictadura y las batallas en la historia del Partido Comunista.

Además del homenaje, miles de militantes de la colectividad de la hoz y el martillo celebraron los 106 años de existencia de la organización, cumplidos el pasado 4 de junio. “Y que fue, y que fue, aquí estamos otra vez”, se coreó en repetidas ocasiones.

A pesar del frío y la lluvia, desde muy temprano comenzaron a llegar los asistentes a la actividad. Desde las nueve de la mañana ya varios amenizaban la espera con el calor de un buen café y el sabor de un rico sándwich obsequiado por la organización del evento.

Así fueron entrando los miles de asistentes, muchos jóvenes entusiastas con sus banderas rojas. También niños y niñas que acompañaron a sus padres, abuelos y abuelas, muchos de ellos con años de militancia encima. Pasadas las ocho de la mañana llegaron al Caupolicán hijas e hijos, nietas y nietos, esposas, hermanas y hermanos, de los ejecutados y detenidos desaparecidos, para recibir su acreditación y, ya hacia el medio día, recibir la medalla como familiares de las víctimas de la dictadura y, sobre todo, como luchadores contra la dictadura y por la democracia.

La ceremonia comenzó cerca de las once de la mañana ante un Caupolicán lleno, engalanado con decenas de banderas con la hoz y el martillo, banderas chilenas, de las Juventudes Comunistas (JJCC). En la galería se vieron los infaltables símbolos patrios de otras naciones, como una muestra permanente de solidaridad, destacando las banderas de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Temprano se vio el ajetreo de los organizadores, del equipo que filmó la actividad, la prensa, el cubículo de radio Nuevo Mundo que transmitió en directo, la colocación de lienzos, como aquel que decía “Héroes y heroínas del pueblo y la democracia”.

Del acto participaron dirigentes de otros partidos, como el presidente, vicepresidenta y secretario general del Partido Socialista, Álvaro Elizalde, Karina Delfino y Andrés Santander, respectivamente; el presidente de Revolución Democrática, Rodrigo Echecopar; el timonel del Partido Pro-País, Camilo Lagos; el senador de la misma tienda, Alejandro Navarro y la diputada Marisela Santibáñez. Además, estuvo presente la madre de la ex Presidenta,Michelle Bachelet, Ángela Jeria de Bachelet, y junto con ella la ex ministra Paula Narváez.

Asimismo, hubo representación de países como Cuba, Vietnam, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Bolivia, Haití y Siria. Hubo delegados de los partidos comunistas de Argentina y de Uruguay y llegaron saludos de los comunistas de Brasil.

La actividad del PC, igualmente, recibió los saludos de personeros que no pudieron asistir como el primer vicepresidente de la Cámara de Diputados, Jaime Mullet; David Morales, secretario general de la Democracia Cristiana (DC); y de las alcaldesas y alcaldes democratacristianos: Carolina Leitao (Peñalolén), Álvaro Ortiz (Concepción), Carmen Gloria Fernández (Quinta Normal) y Claudio Castro (Renca). El jefe comunal de Lo Prado, ‎Maximiliano Ríos (Partido por la Democracia), hizo llegar su saludo a la actividad. Llegaron, también, los saludos de Ennio Vivaldi, Rector de la Universidad de Chile y del director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez.

La entonación del Himno Nacional dio el vamos al acto que fue sucedido por la intervención artística de la Compañía de Danza “Espiral” y luego del Ballet Folklórico de Chile (Bafochi).

Durante toda la ceremonia en la pantalla gigante del Caupolicán fueron pasando uno a uno los nombres y las imágenes de los más de quinientos héroes y heroínas homenajeadas. Igualmente, durante toda la jornada se escucharon cientos de gritos, ceachís por el Partido Comunista y consignas exigiendo justicia y fin a la impunidad.

El discurso principal estuvo a cargo del presidente de la colectividad, diputado Guillermo Teillier, quien acompañado de decenas de dirigentes y dirigentas del PC, repasó los 106 años de historia de la colectividad y recordó el legado de los y las comunistas que perdieron su vida por sus ideales de justicia y democracia. (Leer discurso en nota en www.elsiglo.cl)

Tras ello comenzó la emotiva ceremonia de entrega de las medallas Luis Emilio Recabarren. Uno a uno fueron nombrados los héroes y heroínas, acompañados por un grito de ¡Presente! Centenares de familiares subieron al escenario en varias tandas para recibir la máxima distinción, un clavel rojo y varios abrazos apretados de los dirigentes comunistas que hacían la entrega. Se pudo ver la emoción, las lágrimas, el sentimiento de toda una historia vivida.

Diputados, diputadas, concejales, concejalas, alcaldes, dirigentes y dirigentas sociales, sindicales, estudiantiles y miembros del PC y las JJCC subieron repetidas veces para entregar las distinciones. Fueron largos minutos emotivos, de recuerdos, y nadie se movía de sus puestos, nadie paraba de aplaudir. Cinco mil personas comprometidas con el homenaje.

Los familiares bajaban del escenario con lágrimas y a la vez con orgullo, por el reconocimiento a los caídos, pero también es un reconocimiento para ellos y ellas, que durante décadas han luchado por justicia y probablemente lo seguirán haciendo hasta conocer la verdad.

Ya cerca de la una de la tarde, el himno de las JJCC, la Internacional, las banderas desplegadas, las consignas lanzadas al aire, los abrazos, la convicción de que se realizaba un acto convertido en hito de la memoria colectiva y parte fundamental de la historia de las y los comunistas.

 

 

 

FUENTE: El Siglo