“La acusación es un imperativo ético y es profundamente democrática”

 

 

 

 

 

Daniel Núñez afrontó las críticas en contra de la medida. Dijo que el Presidente Sebastián Piñera debe responder.  Aseguró que puede haber una sorpresa en la votación en Sala.

Una serie de críticas de distintos sectores recibió la acusación constitucional en contra del Presidente Sebastián Piñera, la cual contó con el respaldo de algunos diputados y diputadas de los Partidos Comunista, Socialista, Humanista, Liberal, Convergencia, Comunes, Por la Democracia, Revolución Democrática y de la Federación Regionalista Verde Social.

En entrevista con ElSiglo.cl el diputado comunista, Daniel Núñez, respondió a aquellos que tildaron de “antidemocráticos” a quienes levantaron la acusación en contra del mandatario. El parlamentario reivindicó el recurso constitucional y señaló que Sebastián Piñera debe responder por las consecuencias que generó el estado de excepción que decretó. Las cientos de víctimas de la represión están en el texto acusatorio, por lo que Núñez indicó que cuando los otros legisladores conozcan los argumentos no tendrán más opción que votarlo a favor. Recalcó que la votación de los diputados puede ser una “sorpresa”.

¿Es antidemocrática la acusación constitucional que se presentó en contra del Presidente Sebastián Piñera?

En Chile tenemos una democracia y nosotros estamos haciendo valer ese principio. Esto no es ni una dictadura ni una monarquía por tanto quienes gobiernan y toman decisiones tienen que hacerse cargo de eso. La Constitución contempla la posibilidad de hacer valer la responsabilidad política que tiene el Presidente de la República en sus actos y en ese marco (Sebastián) Piñera tomó decisiones que tienen consecuencias y que pusieron en riesgo la vida de millones de compatriotas. Estos actos significaron la muerte, la detención ilegal, torturas y mutilaciones oculares de cientos de chilenos y chilenas. Por tanto lo que hacemos con la acusación constitucional es un acto profundamente democrático. Estamos reivindicando un acto republicano como es pedirle a una autoridad política que asuma su responsabilidad por haber puesto en riesgo la vida de millones de personas y por haber dejado de lado sus deberes constitucionales.

Hay varios dirigentes políticos que dicen que el buscar destituir a un mandatario democráticamente electo pasaría por encima de los valores de la democracia. Y otros señalan que esta acusación nació fracasada porque no contaría con los votos suficientes.

Aquí hay pragmatismo político. Muchos dicen que esto generaría inestabilidad, que no es el momento para hacerlo y que es un error político, pero la verdad es que aquí hay un tema ético. Los derechos humanos no pueden ser un tema a negociar, no puede ser algo que quede al azar de la política, los derechos humanos son intransables y hay que cautelar su protección ante cualquier situación. Presentar esta acusación es un imperativo ético para asegurarnos de que nunca más en Chile un Presidente crea que puede actuar con irresponsabilidad como lo hizo Piñera al decretar estado de excepción y sacar a los militares armados a las calles, quienes dispararon a personas desarmadas, también avalando el actuar criminal de Carabineros que están disparando, deteniendo y golpeando a personas que solo se manifiestan. Para evitar eso presentamos esta acusación como un acto responsable sin cálculos políticos. Por eso cualquier parlamentario antes de decir si va a votar a favor o en contra de esta acusación debe tener la mínima decencia de leerla y verá que los hechos son indesmentibles, por ejemplo, la falta a los acuerdos internacionales son tan evidentes y por tanto la única opción que tendrán, si actúan con conciencia, será votarla a favor.

¿Usted cree que con esto se está generando un caldo de cultivo para la extrema derecha como dijo Genaro Arriagada?

Creo que es justamente lo contrario. No hay nada más importante hoy que superar este abismo que hay entre la ciudadanía y la institucionalidad, que se basa en el descrédito, la desconfianza y en el saber que esta sociedad funciona con un sistema donde nunca los poderosos se hacen responsables de sus actos. Por lo tanto con esto nosotros queremos recuperar la confianza de la gente como base para refundar la democracia con una nueva Constitución. Con la acusación constitucional decimos que en Chile no hay intocables por más poderosos que sean. Sebastián Piñera debe responder por las brutales violaciones a los derechos humanos que se cometieron en este último mes. Acá no se le hace el juego a la ultraderecha, por el contrario, quien no cree en una democracia verdadera, quien no actúa para que se terminen los intocables, es quien favorece a la ultraderecha porque en esa desconfianza de no creer en ningún político es precisamente donde nace el caldo de cultivo de figuras neofascistas como José Antonio Kast.

No solo la derecha se mostró en contra sino también sectores de la oposición como algunos socialistas y democratacristianos ¿Por qué cree que la crítica a esta acusación ha sido transversal?

Hay gente que todavía está muy desorientada y funcionan bajo la lógica de la política de los consensos propia de la transición. Creo que no se han dado cuenta del mensaje que envió la ciudadanía, la gente quiere cambios profundos ya no quiere esos discursos que hablan de cambio, pero que en la realidad cambian nada. Creo que hay gente que viene de la Concertación y que aun está desorientada respecto de lo que está pasando. Sin embargo, tengo confianza en que muchos diputados de la oposición que hoy pueden tener dudas una vez que lean el libelo acusatorio y se den cuenta de la contundencia de los argumentos la van a aprobar. Estoy optimista. Creo que puede haber una sorpresa muy grande para quienes dicen que esta acusación será meramente testimonial.

¿Cuáles son los pasos que restan y los tiempos?

El Presidente de la República debe ser notificado de la acusación. Eso sería la próxima semana. Después la Comisión que estudiará la medida tiene otro plazo para recabar antecedentes, donde recibirán a algunas de las víctimas de violaciones a los derechos humanos, también a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que está haciendo un informe muy crítico. Por eso estimo que en la primera quincena de diciembre esta acusación sería votada en Sala. Y si es aprobada después vendría su votación en el Senado donde los tiempos son más cortos.

 

FUENTE:El Siglo