La ofensiva de la derecha en contra del proceso constituyente

 

 

 

 

 

Está argumentando que “la violencia que vive el país” lo impediría. Darían la espalda a acuerdo político de noviembre. Abiertamente llaman a rechazar nueva Constitución.

Los partidos oficialistas en su conjunto fueron parte del acuerdo político firmado en noviembre con algunas colectividades de la oposición, como una manera, dijeron, de salir de la profunda crisis en el marco del estallido social, y que contemplaba como eje central llamar a un plebiscito para que los ciudadanos decidieran si querían una nueva Constitución y la forma de integrar un órgano constituyente que la redactara.

Sin embargo, cuando restan un par de meses para comenzar la campaña para la consulta, fijada para el 26 de abril próximo, y terminar de aprobar algunas normas que irían en el marco del proceso constituyente, parlamentarios y dirigentes de la derecha se comenzaron a descolgar.

Hace unas semanas parecían una minoría, pero en estos días se observa una cohesión mayor en el oficialismo para rechazar la nueva Constitución y seguir con la heredada de la dictadura (que tuvo modificaciones en estas décadas). No sólo eso, desde el oficialismo se está levantando el argumento de que en el país existe “un clima de violencia” que impediría realizar el proceso constituyente e inclusive el propio plebiscito. La tesis es que “grupos vandálicos” impedirían que se pudiera efectuar todo en normalidad, en medio “de un caos” como el vivido por el país en el último tiempo.

Ese diseño se está instalando en debates, entrevistas y apariciones comunicacionales, y sería compartido al interior del gobierno.

De tal manera, que se está conformando un cuadro donde la derecha podría dar la espalda al acuerdo político que firmó en noviembre como forma de salir de la crisis social y política que se vivía, que llamaba al plebiscito y poder votar por aprobar o rechazar un nuevo texto constitucional.

El paso de senadores de RN

Desde Renovación Nacional (RN), ocho senadores anunciaron que respaldarán la opción No a la nueva Constitución. De los nueve legisladores, solo Manuel José Ossandón se desmarcó de esa decisión. En tanto, Andrés Allamand, Carmen Gloria Aravena, Francisco Chahuán, Juan Castro, Rodrigo Galilea, José García, Rafael Prohens y Kenneth Pugh, mostraron rechazo y se justificaron por el “clima de violencia” que se mantiene en el país.

Mediante una declaración, los parlamentarios indicaron que “los firmantes de esta declaración, todos senadores de Renovación Nacional, hemos llegado a la convicción de que la mejor manera de que Chile y los chilenos vuelvan a recuperar el respeto, la paz y la confianza en nuestro futuro, es rechazar la idea de una Constitución que parta de una hoja en blanco. Eso sería un error: nos sometería por largo tiempo a una inestabilidad y confrontación que no queremos para Chile”.

Y llamaron a “optar por el rechazo en el plebiscito de abril próximo, para luego avanzar en los perfeccionamientos constitucionales que Chile requiere, bajo los mecanismos que hoy existen para ello. Las propuestas están y no hay ninguna restricción para discutir otras más. Tenemos confianza en que la institucionalidad del país será capaz de avanzar en los contenidos y de la forma que los chilenos demandan”.

En contraste, Manuel José Ossandón, subrayó que “tienen todo el derecho de hacerlo, pero les quiero aclarar que están cometiendo un error político, no grande, inmenso”.

“El no reconocer que en Chile existe un cambio del 18 de octubre, que es un cambio cultural, político, duro, en el cual la gente se manifestó por problemas que son ciertos, reales, y pensar que seguir con la misma forma de vivir, que tenemos hoy día, va a asegurar la paz en el futuro en Chile, eso es mentira”, agregó.

El presidente de RN y uno de los precursores del acuerdo político con sectores de la oposición, Mario Desbordes, desdramatizó la situación y apuntó que “el partido se va a mantener unido, aún cuando hay diferencias de opinión. Lo que el partido ha dicho desde el día uno, y lo dije el día 15 de noviembre en la madrugada, es que está en libertad de acción. Nosotros creemos que es legítimo que haya personas a favor y en contra”.

De acuerdo a análisis sobre la situación de RN, alrededor de un 60% de esa colectividad estaría por rechazar una nueva Carta Magna, considerando posturas en su Consejo Nacional, lo que decidieron los senadores de la organización y lo que sería la postura de las y los diputados.

Al mismo tiempo, en todo de “preocupación” algunos y más explícitos otros, dirigentes y parlamentarios de RN se suman a las vocerías del “clima de violencia” que impediría el desarrollo del proceso constituyente,

El tajante No de la UDI

La Unión Demócrata Independiente (UDI) desde el principio se mostró en contra de cambiar la Constitución, pero de igual forma se sumó al acuerdo político de noviembre entre el oficialismo y sectores de la oposición. No obstante, la presidenta del partido, Jacqueline Van Rysselberghe, siempre se mostró contraria a avanzar hacia una nueva Carta Magna y ahora, junto a la bancada completa de senadores gremialistas, ratificó la negativa al proceso constituyente.

A eso, en las últimas semanas desde la UDI se comenzó a hablar de que “el vandalismo”, “el caos” y “la violencia” estarían imposibilitando el desarrollo normal de todo el proceso, y que éste debería pararse. En ello, este partido de la derecha culpa a la oposición de no tener una actitud de rechazo a esos hechos y le adiciona que entonces no estarían por respetar a la democracia. Línea argumental que se viene desarrollando por distintos medios.

En ese marco, la presidenta de la UDI refutó que no se arrepiente del acuerdo, pero culpó a la oposición por su escaza condena a la violencia, en la línea de levantar ese argumento-excusa. “Nosotros veíamos desde un inicio que no había una decisión clara por parte de la izquierda de hacer una condena real a la violencia que estaba imperando”, sosuvo.

La bancada de senadores de la UDI está compuesta por Ena Von Baer, David Sandoval, Víctor Pérez, Juan Antonio Coloma, José Miguel Durana, Luz Ebespenguer, Alejandro García Huidobro, Iván Moreira y Van Rysselberghe.

Ratificando la nueva línea argumental de la derecha, Ena Von Baer declaró que “como hemos visto que este proceso no se está desarrollando en paz hemos decidido como bancada de senadores de la UDI votar que No, votar rechazo”.

Evópoli en reflexión

También en los vaivenes en torno de los contenidos del acuerdo político, cuatro de los seis diputados de Evolución Política (Evópoli) decidieron dejar en pausa su postura frente a las opciones del plebiscito de abril.

A pesar de que en un principio la tienda fue la que se mostró más proclive al proceso constituyente. Incluso presentaron propuestas para escaños reservados para pueblos indígenas para una futura Convención Constitucional y hace algunas semanas el fundador de la colectividad, Felipe Kast, aseguró que “Evópoli va a ser el único partido de la centroderecha que va a apoyar el Sí” al nuevo texto constitucional.

Pero, en el camino de una derecha más proclive a rechazar la nueva Constitución y cerrar el paso a espacios constituyentes, parece que este partido se va alejando de esa opción.

El revés está marcado por Luciano Cruz-Coke, Andrés Molina, Sebastián Álvarez y Pablo Kast, quienes están en “reflexión” respecto a si apoyar o no la nueva Carta Magna.

Y se sumaron a la línea argumental de la UDI y RN, diciendo que la duda está relacionada con la “preocupación” que tienen por el poco “compromiso” de la oposición de condenar los hechos de violencia.

J.A. Kast en campaña

Los sectores ultraderechistas, pinochetistas, vinculados a poderes fácticos y de antiguos uniformados, mantuvieron en todo momento la defensa de la actual Constitución y el rechazo absoluto a la posibilidad de cambiarla. Entre otras cosas, la consideran una obra del régimen militar y que modificar el texto es una pretensión de la izquierda, no de la ciudadanía.

Eso llevó a organizaciones de ex militares, a grupos de ultraderecha y al Partido Republicano a empezar toda una campaña pretendiendo el fracaso del proceso constituyente y cerrar cualquier puerta a una nueva Carta Magna.

Pese a que el periodo para realizar campañas de cara al plebiscito del 26 de abril aun no comenzó, el sector ultraconservador liderado por José Antonio Kast ya están en el ruedo. Por ejemplo, el 31 de diciembre el Partido Republicano, presidido por Kast, empezó a publicar mensajes radiales y en redes sociales llamando a votar No en el plebiscito del 26 de abril.

“No hay tiempo que perder, quedan menos de cuatro meses para el plebiscito y los chilenos tienen que informarse sobre el engaño de esta nueva Constitución”, afirmó el político ultraderechista.

El Servicio Electoral informó que sólo 60 días antes del plebiscito se pueden realizar campañas, por lo que el Partido Socialista y la Democracia Cristiana estarían estudiando una denuncia por infracción Artículo 52 de la Ley de Partidos Políticos, por parte de los republicanos.

La ultraderecha también ha desarrollado el argumento de “un clima de violencia en el país”, como intento para que la gente no tenga la opción de la consulta sobre la nueva Constitución y el órgano constituyente que la redacte.