NO OBSTANTE, ES PRECISO CONTINUAR LUCHANDO POR UN PAIS DIGNO Y DEMOCRATICO.

Lo ocurrido el 4 de septiembre con el masivo rechazo de la propuesta de nueva constitución, debe hacer meditar a los ciudadanos sobre la mentalidad que ha formado la dictadura con los valores reales de los seres humanos en Chile.

Se debe entender que lo que ocurrió el 4 de septiembre es el triunfo encubierto de la dictadura cívico militar de hace medio siglo ya que esa mentalidad está enquistada en el subconsciente  de los ciudadanos, no permitiendo la comprensión real de los problemas de  los chilenos.

La campaña en contra de la propuesta democrática comenzó meses antes del proceso del 4, incluso desde el primer día de sesión de los constituyentes hace un año, con descalificaciones hacia las personas, haciendo ostentación de desprecio por los ciudadanos.

¿Era así el chileno antes de la dictadura? ¿Era arribista el ciudadano en los años 70, antes de la dictadura? ¿Era así de influenciable el habitante de este país demostrando una falta tremenda de solidaridad y de conocimiento de su propia condición?

Seguramente que usted se está formulando similares preguntas y esperando las angustiantes respuestas que tendrán consecuencias en los destinos sociales de los chilenos.

Cuando los ciudadanos se den cuenta de su futuro comenzarán a buscar culpables donde seguramente no estarán y los servidores de la derecha continuarán mintiendo para conseguir sus propósitos que son los de desestabilizar al gobierno electo democráticamente a fines del año pasado.

Lo que hay que pensar es la forma de resolver el futuro constitucional de Chile siempre pensando en los intereses de los ciudadanos y que no sean solamente lo que manejan el poder los beneficiados.

No hay que tener dudas en indicar que los beneficiados con lo ocurrido el domingo son los integrantes el poder económico que domina el país desde el siglo XIX y acrecentado por la dictadura cívico militar de 1973.

Ese panorama es preciso tenerlo claro con el propósito que el esquema del gobierno no se atrofie y cambie como ya lo están exigiendo quienes han implantado la campaña del terror que la mayoría de los ciudadanos aceptó.

Continuamos pensando que la propuesta constitucional era la correcta para  estructurar un país democrático y no con la dominación del poder económico que la mayoría de los ciudadanos ha aceptado.

Alguien podría expresar que si esa es la determinación de los ciudadanos, serán los detentadores del poder económico los que deban tratar de arreglar su futuro del Pueblo, donde sus manipuladores serán los de siempre. 

Pero las soluciones no pueden ser tan simplistas como eso. Son millones también los ciudadanos que han estado de acuerdo con la propuesta democrática constitucionalista los que deben hacer prevalecer su tendencia para que la democracia sea efectiva.

Las tendencias social demócratas, que significan no cambiar nada, puede imponerse en el gobierno, lo que implantaría una política retardataria para los intereses del pueblo consciente.

Nunca ha sido sencillo el accionar tendiente a beneficiar a los ciudadanos por lo que la lucha por esa solidaridad debe continuar, no obstante, como señalamos, la dictadura ha triunfado con sus artimañas logrando engañar a los ciudadanos que deberán tratar de entender que se han burlado de ellos, como ocurrió hace medio siglo.

Han logrado ganar con engaños y si esa es la nación que quieren concretar, es necesario hacer todo lo posible por hacer que en Chile predomine la solidaridad y la democracia verdadera, siempre con el Pueblo presente donde deba estar.